Una vez al mes, las puertas de nuestra Casa se abren para compartir y disfrutar un momento de meditación, escucha y celebración en conexión con la naturaleza.
Un viernes al mes por la tardecita (el horario va a tener variaciones por causas climáticas y/o estacionales) nos reunimos para sintonizar nuestra espiritualidad con los ciclos de la naturaleza. Comenzamos en marzo-con el equinoccio de otoño- y culminamos en diciembre con el solsticio de verano.
Si la propuesta te resuena, invitá a alguien que sientas que los puede disfrutar y vengan: las/os estamos esperando con una “reconfortante taza de té”.

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